| Los elegidos para ser felices |
Combinar textos y fotografías
lleva a que las imágenes digan algo inesperado. Este proyecto empezó
siendo una respuesta irónica a un compañero de universidad
que solía contestar "Los poetas no creen en la felicidad"
cuando nos mostrábamos demasiado (a su juicio) idealistas. Eran
cuatro fotos nada más acompañadas por algunos versos del
poema de Pedro Salinas, "Felicidad inminente" (del libro "Razón
de amor"). Era una manera de decir: mira a tu alrededor, todo el
mundo cree que la felicidad existe. Todo el mundo la busca, la espera,
la manifiesta. Hace unos años recuperé el tema de Salinas
y con el hilo de los versos centrales, "Los elegidos para ser felices
somos tan sólo carne donde la dicha libra su combate", reuní
fotografías recientes y de años atrás hasta que me
pareció que el diálogo entre el texto (potente y moderno)
y las imágenes (robadas, a lo Doisneau, Cartier-Bresson) empezaba
a ser dinámico. Fotografío el momento en que el argumento
parece en suspenso, un fotograma de una película, o la persona
distraída parece estar en el mundo pero sin el ruido del mundo.
Porque los elegidos para ser felices no somos números ni quimeras
ni moneda de cambio de nada, sino sólo, como vemos mejor que nunca
en el amor y en la guerra, el escenario de la batalla por la felicidad. |
Documental-Culturas. 7 de mayo de 2003 LA VANGUARDIA